33 transforma la energía de la naturaleza en formas esenciales. Entre lo salvaje y lo sereno, propone una mirada auténtica, conectada con la esencia.

Todo comienza en la materia, en su origen y en la energía que contiene. Entendemos que la naturaleza no se diseña, se interpreta. Cada forma nace de ese equilibrio entre lo que emerge y lo que permanece, entre la fuerza del origen y la calma del resultado.

Trabajamos desde lo esencial, eliminando lo innecesario para dejar espacio a lo auténtico. La madera, con su textura y carácter, no se oculta: se revela. Cada veta, cada imperfección, forma parte de una belleza que no se repite.

Nuestra mirada se sitúa entre lo salvaje y lo sereno. Encontramos inspiración en los elementos —fuego, tierra, aire y agua— y en cómo estos dialogan entre sí para crear formas naturales, honestas y equilibradas.

33 no sigue tendencias, las trasciende. Es una forma de conectar con lo real, de elegir piezas que tienen presencia, que perduran y que hablan de una manera más consciente de estar en el mundo.

Cada pieza nace de la misma atención, del mismo respeto por el detalle y el equilibrio.


Cada gafa 33 nace de una materia que ha vivido antes de convertirse en forma. Maderas nobles elegidas no solo por su ligereza, sino por su pulso, su densidad y la forma en la que responden al tiempo.

El ébano de primera calidad, estacionado bajo condiciones precisas de temperatura y humedad, revela una profundidad única. Procede de bosques gestionados de forma responsable, con certificaciones FSC y Rainforest Alliance, donde el origen no se compromete, se respeta.

Cada fibra guarda una memoria: no es solo textura, es huella. Trabajamos con materiales que no necesitan ser forzados, porque ya contienen carácter, presencia y verdad en su estado más puro.

El proceso no busca transformar la materia, sino acompañarla. Desde el primer corte hasta el pulido final, cada gesto sigue su naturaleza, permitiendo que la pieza conserve su esencia y se exprese con equilibrio, precisión y permanencia.

Eugenio no diseña con prisa. Escucha. Aprendió a hacerlo creando instrumentos, donde cada milímetro altera el sonido y cada veta tiene voz propia.

Lejos de lo artificial, aquí la tierra sigue hablando: volcánica, libre, indómita.

En estas islas, el tiempo tiene otro ritmo y la materia conserva su memoria. La madera, el fuego y el mar se encuentran para dar forma a piezas que respiran naturaleza.

33 nace de esa verdad salvaje, de la fuerza que moldea la roca y del silencio que la habita. Cada montura es un eco del paisaje, una forma que traduce el origen en diseño y la esencia en equilibrio.

Materia viva


Transformada en diseño.